sábado, 18 de junio de 2011

CAMBIARAS UN POQUITO DE MI SUERTE

Es sábado por la mañana, acabo de salir de un seminario de la universidad, caminando por una transitada calle del centro de la ciudad, decido ir comprar zapatos para el evento del siguiente día, sofocado por el inmenso calor decido pasarme a la otra acera, de pronto la veo, unos metros detrás está la señorita R , la señorita R y yo habíamos sido compañeros de clase en un curso del semestre pasado, durante esos 4 largos meses no había conseguido entablar conversación con ella, al menos no una que incluyera estudios o trabajos del curso, simulo no haberla visto y en una magistral escena fingo haber visto algo interesante en la tienda de lado para detenerme un momento y tropezar con ella en una feliz coincidencia.

-Hey hola, ¿que haces?- me dice ella, -Nada, hola ¿como estas?-le respondo y me pongo delante de ella, -bien y ¿tu? ¿a donde vas?- me pregunta, por un momento dudo en que decir, rápidamente invento dos teorías en mi cabeza, podría decirle que voy a la plaza o a algún lugar interesante a vagar un rato e invitarla a venir, o decirle la verdad, que voy a comprar un par de zapatos para un tonto evento del cual seré parte contra mi voluntad…mi lado bueno me convence y le comento lo de las tabas.


 -Asi, que bien, yo también voy a comprarme unos- me dice, y yo me quedo boquiabierto, jamás pensé que ser sincero podría regalarme semejante oportunidad, era momento de decir algo ingenioso y pasar con ella una mañana de Shooping (aunque para muchos eso signifique, ver a la chica probarse zapatos una y otra y otra vez, para que al final no compre nada, porque el calzado que se probo dista mucho de ser lo que realmente quiere), le comentó que sé de un lugar donde venden zapatos con las tres “B” buenos, bonitos y baratos, R acepta y nos dirigimos al Centro Comercial (que mas parece mercadito de pueblo joven), en el camino le pregunto cosas que siempre quise saber de ella, y me sorprende saber que no es el tipo de persona que me imaginé, resulta ser mucho mejor, una chica sin muchas complicaciones, alguien que disfruta de la vida teniendo en cuenta los limites que esta la impone, me gusta más este nuevo Yo que me revela y me animo a pedirle su numero para hablar y posiblemente salir un día, -bueno es - me dicta el numero y yo le comento que -hace un par de meses Ali baba y los cuarenta ladrones me agarraron en mancha y después de una larga batalla se llevaron mi lujosos celular (en realidad solo fue un tipo que se llevo mi nokia de 90 lukas, pero se lo cuento con cierta intrepidez para impresionarla), R se da cuenta de mi mentira y sonríe, coge un lapiz y apunta su numero en una hoja y me lo entrega. (genial!, ahora solo hace falta conseguir un celu para llamarla).

Comento con R mi desapruebo en comprar zapatos que solo me servirán en contadas ocaciones, le digo que prefiero mil veces usar zapatillas de esas flexibles que me permiten hacer lo que quiera y que afortunadamente combinan muy bien con los demás trapos que suelo usar (trapos le digo yo a la ropa, porque son eso, trapos ¿o no?), resulta que R piens lo mismo que yo –es más me gustan más los tenis que uso ahora- me dice, -pues si, no entiendo porque las chicas usan tremendos tacos para aparentar ser mas altas le digo, -¿ha me estas diciendo chata?- me dice ella, Oh oh ¿las frege?, detecto cierta molestia en su tono de voz, -para nada, estas re-bien, ni tan alta, ni tan baja, eres la chica ideal- le digo tratando de salvar la tonteria que dije antes.

Mientras caminamos R se queda callada por un momento, la estoy perdiendo, piensa, piensa, piensa!! que le digo!!, recuerdo que una vez leí en una pagina de internet  que para entablar conversación con alguien que acabas de conocer tienes que ser gracioso… pero no payaso, tratar de ser atrevido… pero no patan, tratar de ser listo… pero no opacante, tratar de ser cariñoso… pero no meloso, o sea tratar de ser cool… pero no arrogante (Maldita sea porque son tan complicadas las mujeres, dioses egipcios ayúdenme!); vuelvo al tema del porque las mujeres son tan complicadas a la hora de vestirse, del porque se hacen esperar, del porque dicen NO cuando quieren en realidad quieren decir SI, -cuando somos así quieren que seamos asa… pero cuando somos asa, quieren que volamos a ser así ¡mujeres! quien las entiende- R me mira y me suelta una frase que hasta el día de hoy me da vueltas en la cabeza y trato de tener en cuenta cuando hablo con alguna fémina “A las mujeres no hay que comprenderlas, hay que quererlas”, ¿quererlas?, mi lado enamoradizo detecta cierto interés de R hacia mi persona, ¿trató decirme que insista con ella? tal vez nunca lo sepa, como dije “son tan complicadas”

Para hacer un poco más amena la conversa le hablo del nuevo comercial de la tv (ese en el que un tipo dice que “hoy en día los hombres no valemos nada” porque no tenemos ni un shampoo para varones), le digo que en cierto modo es cierto, la mayoría de las cosas que hacemos es por ellas, para impresionarlas, muchas veces tenemos que acceder a sus “caprichitos”, tragarnos nuestro orgullo y darles la razón (aunque todos sabemos la verdad de esto) e imito al pata diciendo –cuando se hunde un barco ¿quien se salva primero? Las mujeres y niños… y a nosotros? Claro, que nos traguen los tiburones-, R se ríe y suelta su clásico –muy bien… bravo por las mujeres- aplaudiendo con un gesto bastante interesante.

Llegamos al lugar, entramos al “megacentrocomercial” luego de dar un par de vueltas R recibe una llamada, y yo me pongo celoso, creyendo que es algún tipejo que trata de robarme a mi chica (no es que sea posesivo, pero como dice la canción de Sin Bandera “aun ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte amor”, porque carajos seremos tan inseguros), -Alo mamá ¿donde estas?-dice ella (Aaahh es su mamá, respiro aliviado), -si, estoy en el centro comercial que queda en tal lugar- empieza indicar el lugar exacto en que nos encontramos; joder, viene la suegra (digo su mamí) pienso y me pongo nervioso, que hago, que hago, que hagooooo, como la voy a saludar, mi cerebro trabaja a mil y recuerdo todas las películas que he visto en mi vida, debo encontrar la frase adecuada y no quedar como un tonto frente a la señora que algún día me recibirá en su casa para celebrar la navidad, hago memoria y se me viene a la mente un montón de escenas, pero en todas el yermo queda mal frente a sus suegros en lo que probablemente es el momento mas importante de su vida (gracias Holliwood, ahora estoy mas nervioso), decido tranquilizarme, hasta ahora las cosas me estaban saliendo bien, así que probablemente, en un momento de lucidez irrepetible, sabré como impresionar a su madre y quedar aprobado para poder cortejar a R.

Mientras esperamos y tomamos un delicioso juguitus de naranjus, trato de ganar puntos, le hablo de mis aficiones, la buena música que escucho, los muchos conciertos a los que tengo acceso gracias a mis “contactos”, y lo rico que seré algún día produciendo mega espectáculos en todo el país, le menciono los grupos que me gustaría traer, -¿quienes son esos? la verdad yo prefiero la música hindú- me dice, -pues yo solo he escuchado un par de canciones hindus en las pelilloronas que ve mi hermano- le comento, R se pone seria y me comenta que no solo es fanática de la música, sino también de las películas (no me van a negar que son tristes y para llorar), bailes sincronizados, actores, en fin de toda la cultura medio oriental (Chss, esta vez si que meti la pata, como mientrax salgo de esto), todavía no he dicho nada y afortunadamente alguien la llama a unos metros, es su madre (Yeeeah, gracias seño, jamás la llegada de la madre de lachica que uno afana había sido mas celebrada) = )

R nos presenta y yo aparento ser un chico serio, un tipo que tiene bien definido que hacer por la vida (aunque no tenga la mínima idea de donde estaré mañana), le comento que tengo un espacio en Internet y que soy visitado por alrededor de mil personas diarias, la doña no se impresiona, me mira de pies a cabeza ,y aunque no lo diga, su rostro refleja perfectamente lo que piensa “pobre muchacho, seguro que no sabe ni limpiarse los mocos”, tal vez por cortesía suelta su aprobación y nos acompaña a comprar el calzado, o mejor dicho nos empuja a hacerlo, -primero el suyo joven, debe estar apurado- dice la  seño (que manera tan interesante de decirme que me largue de una vez), entiendo el juego y devuelvo el golpe con aparente caballerosidad, -para nada, las damas son primero, además ya tengo pensado que comprar y sé que una hermosa dama como su hija querrá que alguien le diga lo bien que le quedan sus nuevos tacos- (toma eso!!)… R la hace de como mediadora y finge haber encontrado ya lo que buscaba; ingresamos a la tienda y preguntamos por diferentes precios y modelos, amablemente cojo las cosas que R lleva consigo y le alcanzo un banco para que pueda probarse su probable nuevo calzado, bromeo un poco para parecer simpático, pero la mamá de R pide que nos apuremos pues de pronto ha recordado unas cosas pendientes (que casualidad).


Listo! 20 minutos después de haber buscado por aquí y por allá, termínanos nuestras compras, salimos del centro comercial, caminamos un par de cuadras, R y su madre me hacen a un lado de la conversación, entiendo bien lo que pasa, así que decido despedirme, estoy cansado y es casi hora de almorzar (ya me rujen las tripas)

Las veo alejarse y pienso que nada de esto hubiera pasado si no hubiese sido sincero con R, camino un par de cuadras y me embarco en la primera combi que veo, de camino a casa no puedo borrar de mi cabeza a R, tengo en mi mente sus ojos, sus labios, su sonrisa, su cabello, sus extraños pero tiernos gestos, su dulce forma de decir algunas cosas y su firme posición al defender sus ideas, la imagen que antes tenia de ella se ha disuelto y ahora es una nueva y mucho mas interesante chica. Sonrió e imagino lo genial que será nuestro próximo encuentro.
................................................................................................................................................................................................................


NFTHK...tpt

Me encanto esta cancion.

sábado, 11 de junio de 2011

Por el resto de mis día


Es lunes y salgo apurado de mi casa, tengo media hora para llegar temprano a mi primer día en la u, rápidamente subo al primer autobús que dobla la esquina, hago un juego mental para escoger entre 10 asientos vacíos, elijo el mas cómodo (uno que no dé justo al sol y lo principal que este cerca de la ventana para no tener que pararme por si se llena y una viejecita suba, lo cual, obligue a levantarme) me desparramo como un huevo en el asiento, pongo algo de música y miro por la ventana a las personas caminar por la calle, gente que esta de lo más feliz, parecen no tener preocupaciones, hacen ver que vivir es fácil, imagino que cada quien vive en su mundo, tranquilos y sin líos; ojala yo pudiera hacer lo mismo, pero infinidad de situaciones me han obligado a ser un tipo introvertido, afligido, un tipo que lleva dentro el peso del mundo (los jodidos problemas pasados)… apago la música y me propongo un juego para esta nueva aventura universitaria, dejar atrás el pasado y ser alguien un nuevo yo, un yo al que no le interese nada, un yo más holgazán que de costumbre, un yo que haga y diga lo que quiera cuando quiera y porque quiera, Ja!! Sonrió y me imagino infinidad de historias que contar cuando alguien me pregunte ¿y tu de donde saliste?

Llego a mi destino, bajo del micro y veo en la otra acera a un grupo de gente, entre ellos payasos, mimos y arlequines que promueven una campaña en defensa del medio ambiente, es una buena iniciativa, después de todo el planeta esta en decadencia y y concienciar a la gente no esta mal, me detengo un instante a ver como reacciona la gente, “jdr! se me hace tarde” me grita una vocecita y pienso que debe ser mi conciencia –debe querer que empiece con el pie derecho mis estudios-; cruzo el parque universitario y mientras yo recién estoy de ida, otros ya estan de regreso a sus casas, son grupos de más de 3 a más, todos están sonrientes, al parecer estar en la universidad si es una cosa de locos, tal vez mi vida universitaria no sea tan mala como me lo hicieron creer en mi casa, full trabajos, exposiciones, profesores exigentes, exámenes tipo Nasa y lo más feo de todo, leer y leer infinidad de libros, llenos de teorías, -Naah no debe ser tan malo :)

.



Ingreso al campus de la universidad, avanzo por la acera hasta llegar a mi facultad, miro en la pared la distribución de clases y horarios, y me doy cuenta que ya es tarde (malditos payasos, me quitaron un tiempo valiosísimo) raudamente subo al tercer piso y encuentro la puerta de mi salón cerrada (genial, ahora encima del nuevo, voy a ser el tardon), afuera hay un tipo que al parecer también se le hizo tarde (Uuff no soy el único, ahora no hay roche en tocar la puerta) conversamos de cosas irrelevantes… –Si el profe me pregunta porque llegue tarde, le diré que ayer me tire una trancaza y hoy no me pude levantar – dice él – total, para que le voy a mentir, tengo que serle sincero, estaba huasca por eso he llegado tarde ¿si o no?- me pregunta; me rió de su punto de vista y toco la puerta, esperamos a que el profe se digne en abrirnos la puerta, en eso llega una compañera más (no que las mujeres son mas responsables jajaja). Nos saluda y pregunta si esta el profe dentro, es obvio que sí, no creo que un grupo de revoltosos alumnos cerrara la puerta y estuviera adentro de lo más feliz, mientras nosotros estamos afuera preocupados por el roche de llegar media hora después. Luego de esperar alrededor de 5 minutos la puerta se abre e ingresamos, la clase esta llena, todos nos miran entrar, y yo siento que me señalan y piensan (oe y ese, quien es, de donde salio, es nuevo, que peinado tan gracioso, aquí no te sientes nuevo, largo forastero) camino un poco y decido sentarme cerca del tipo que me encontré al inicio, total hacer conversa con alguien para ganar confianza en el grupo no es una mala opción.

-Muy bien voy a recoger los trabajos- dice el profe, ¿trabajos? Pienso extrañado, si apenas he faltado una semana (semana que fue la primera del año) no puede ser que ya haya dejado trabajos y encima los vaya a revisar, ¿de que mas me perdí? El profe recoge los trabajos e inventa una excusa para retirarse, según él es jurado de una exposición de postgrado y tiene que irse, que le cuesta decir que no tiene ganas de dar clases o que no ha preparado absolutamente nada, todos sabemos que los primeros días no se hace nada, en fin, apenas he entrado y ya me toca irme, genial ¿para eso salí de mi casa sin comer bien? Esto no hubiera pasado si me hubiera matriculado cuando debía, a causa de mi recién descubierta holgazanería me vi forzado a escoger un curso en otro turno, dicho curso tocaba ahora (para los de esa sección), pero como yo no lo llevaba en ese grupo tenia que retirarme y volver por la tarde para avanzar lo que ellos hoy iba a empezar (suponiendo que su profesora iniciara el dictado de clases recién ese día y no hubiese empezado a semana pasada como en este curso). Agarro mi fólder y salgo del lugar sin despedirme, después de todo no conozco a nadie y el tipo del inicio esta tan feliz conversando con sus amigos así que prefiero evitarme el roche de decir adiós y no recibir respuesta.

Camino un poco y pienso que hacer, podría ir a mi casa a comer algo y luego volver a la u para mis clases de la tarde, no estaría mal, pero a esa hora las combis están full y el sol es insoportable, así que decido quedarme a vagar un rato por los alrededores, conocer mejor las otras facultados (a lo mejor me encontraba a alguien conocido) atravieso el campus hasta llegar a un lugar lleno de árboles y estudiantes sentados en grupos en el pasto, al parecer están estudiando ¿o no? Bueno no me interesa, después de todo cada quien hace de su vida lo que quiere, además yo había optado por hacer lo mismo, olvidar todo lo pasado y ser alguien nuevo, aunque hasta ahora no lo conseguía ponerlo en practica.

Compro algo de comer en uno de los tantos kioscos ubicados dentro de la universidad y me siento a escuchar música bajo un árbol, como jugando conmigo el destino hace tocar en el mp3 los primeros acordes de guitarra de “LA MURALLA” de los Enanitos Verdes, hasta entonces, siempre había pedido señales, algo que me ayudase a cambiar de rumbo a mi vida, algo que remueva el lado negativo de mi ser y me ponga mas fresh, mas libre para en un arrebato de locura, hacer un cambio radical en mi forma de vivir.

Estoy parado sobre la muralla que divide, todo lo que fue, de lo que será…. Canta marciano en mis oídos, aquello me motiva a mantener en pie la propuesta inicial, a unos metros de distancia esta una flaca leyendo una novela, puedo ver el titulo de la tapa “Veronika decide Morir”, jamás me di la molestia de terminar un titulo y en las épocas de colegio la hora de Literatura la dedicaba a conversaciones con mi grupo de amigotes, algo me motiva a pararme y me acerco a la dama.


-Hola, puedo conseguirte una soga si deseas- le digo sonriendo; responde mi saludo y me mira extrañada, -lo digo por el titulo del libro, espero que no estés pensando en morir- le replico, -Ah, para nada, aunque no me creas esta novela no te incita a morir por el contrario te da ánimos de vivir-me responde; me presento y me invita a sentarme, hablamos un poco de lo que estamos estudiando y de las desventuras que ambos sufrimos para estar en donde estamos, primero horas y horas de estudio para ingresar, luego inmensas colas para poder matricularse, luego horas de trabajo para conseguir el dinero que financie nuestra estancia en la universidad, me dice que vive por Ormeño, que estudio en el Micaela (las chaveteras) que ingreso a la primera, que le gusta la historia y que le encanta leer, entonces suelta una pregunta que me deja frió por un momento ¿te gusta leer? estoy apunto de decirle que no, pero recuerdo que había pensado en no ser el mismo de siempre, así que respondo que SI, por supuesto que me gusta leer, de hecho la semana pasada terminé Cien años de soledad, la aclamada novela de Gabo, -¿que bien, yo también la leí, y que te pareció el final?- me pregunta, ¿ahora que hago? Pienso, lo único que sabia de esa obra es que la escribió un colombiano, pero jamás la he leído, ni se cuales son los personajes y mucho menos cual es la trama, había dado la respuesta anterior porque fue lo primero que se me vino a la mente, -genial, no me lo esperaba, realmente te deja un gran mensaje- le digo y tratando de evitar mas interrogatorios acerca de algo que no sé, le pregunto que otras cosas le gusta hacer. –Leer, caminar, escuchar música y ver películas- me dice ella, excelente dijo música, si hay algo en lo que he estado inmiscuido durante toda mi existencia ha sido la música, la voz del alma, la mejor manera de expresas lo que uno lleva dentro.

Cojo mi audífono y se lo doy para que escuche la (según yo) buena música que tengo en el mp3, siguen cantando los enanitos verdes, pero esta vez la canción es “IGUAL QUE AYER”, me dice que le gusta y mueve la cabeza al compás de la batería, acompaño la música con un par de gallos y ella se apunta a hacer una especie de dueto en un par de canciones, todo esta bien hasta que me dice que tiene que clases (Ash, había olvidado que estábamos en la universidad), siento ganas de incitarla a faltar y quedarnos un rato más, después de todo son los primeros días y no creo que los profesores hagan cosas muy importantes, pero un flashback me recuerda que le gusta leer, es decir, no aceptaría ni a balas mi propuesta y de remate yo quedaría como un vago; así que me ofrezco a acompañarla hasta su escuela.

Mientras caminamos sale a flote otra vez la novela del Nóbel, y me empieza a mencionar infinidades situaciones que le gustaron del libro, que el sufrimiento de una tal Ursula, que los hermanos gemelos que murieron a la misma hora, obviamente, no tengo ni la mínima idea de lo que me dice, pero para fingir mi ignorancia le digo que, que esas partes son geniales, que muchas veces me enredaba con los nombres de los personajes (si claro), llegamos a su aula, -Aquí estaré de lunes a viernes, puedes venir a visitarme si quieres- me dice mientras nos despedimos, -claro, de todas maneras vendré por aquí un par de ocasiones- le digo y me voy a mi facultad, es hora de mis clases, es raro como pasa el tiempo cuando estas con alguien divertido, ingreso al salón y encuentro solo a tres personas ¿y los demás? me siento lejos de todos, a seguir escuchando música y minutos después ingresa la profesora, se presenta y dicta clases, aburridas y sin nada interesante, no me llama la atención su curso, no entiendo porque carambas tienen que enseñarnos calculo, ya se sumar y restar, no necesito nada mas para cobrar mi sueldo, decido no prestar atención y pensar en que pasará la próxima vez si mi nueva amiga me hace preguntas de novelas que supuestamente he leído, no creo poder sostener la mentira mucho tiempo, si quiero seguir hablando con ella, por lo menos tengo que leer una novela, o al menos saber algún argumento para salvar mi mentira.

Salgo de la universidad, es de noche y no he llevado una chompa o casaca que me guarde del frió que invade mi piel, no se, pero siempre me ha parecido de lo mas anti fashion caminar con chompa o casaca en pleno sol… esta vez aquel tonto pensamiento me esta pasando factura, decido correr hasta la avenida principal para calentarme un poco, en el camino me encuentro con una tienda de libros, compro Cien años de soledad, la seño me entrega la novela y reviso el numero de paginas que tiene ¿374? Maldición porque no escriben libros cortos, porque hacen larga sus historias, jodidos escritores, como les gusta gastar hojas, pobres arbolitos, por su culpa ya no hay árboles, pienso; es demasiado para leerlo en una noche, lo guardo y regreso a mi casa indignado, había decidido dejar de hacer cosas por obligación, pero metí la pata al decir que si leía, así que tenia que leer la novela para no quedar mal frente a la chica debajo del árbol.

Sentado en la combi, como siempre cerca a la ventana y nuevamente me fijo en la gente que camina por la calle, esta vez parecen mas tensos, preocupados, algo ha ocurrido con ellos durante el día; a veces las cosas no salen como uno quiere, la sociedad, o mejor dicho nuestra boca nos compromete a hacer cosas que pocas veces queremos hacer, pero que tenemos que hacer para salvar esa reputación que algunos tienen sobre nosotros. Bien lo dice el dicho de “el pez muere por la boca” ¿es un dicho? O es solo una frase, no sé y tal vez no lo sepa, no tengo ganas de buscarlo en Internet, hay cosas mejores que hacer llegando a casa, revisar el correo, el facebook y colgar entradas en un blog que estoy empezando a armar para olvidarme del mundo pasado y empezar en uno nuevo, uno mejor y mas divertido, uno en el que ser alguien diferente tenga su lado positivo y definitivamente uno en el que siempre sea yo el único actor de mi destino, pero me doy cuenta que tal vez sea mas difícil de lo que creo, pues en esta película eterna, existen varios actores más, cada quien con una forma distinta de ver las cosas, y aunque no quiera admitirlo todos juegan un papel importante dentro de nuestra película interna, esto ha sido así y seguirá siendo así por el resto de mis días. En fin, a mal tiempo buena cara.

Ha pasado casi un año de aquel día y no he vuelto a ver a la chica de historia, no sé que será de ella, aunque un par de veces pasé por su escuela no la he visto, he preguntado a otras personas por ella, pero no me dan razón de su existencia ¿me la imagine? O ¿es que nunca pasó?, lo único que tengo seguro es que aunque uno quiera hacer su vida y desligarse de los demás, estos siempre influyen en nuestra forma de ser y en nuestro destino.

Autor: Rafael