sábado, 16 de enero de 2016

SARAY PAVON

Cómo hacerte saber...

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo…
Que nadie establece normas, salvo la vida…
Que la vida sin ciertas “normas” pierde forma…
Que la forma no se pierde con “abrirnos”…
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…
Que no está prohibido amar…
Que también se puede odiar…
Que la agresión porque sí, hiere mucho…
Que las heridas se cierran…
Que las puertas no deben cerrarse…
Que la mayor puerta es el afecto…
Que los afectos, nos definen…
Que definirse no es remar contra la corriente…
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja…
Que negar palabras, es abrir distancias…
Que encontrarse es muy hermoso…
Que el Sexo forma parte de lo hermoso de la vida…
Que la vida parte del Sexo…
Que el por qué de los niños, tiene su porqué…
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad…
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana…
Que nunca está de más agradecer…
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo…
Que nadie quiere estar solo…
Que para no estar solo hay que dar…
Que para dar, debemos recibir antes…
Que para que nos den también hay que saber pedir…
Que saber pedir no es regalarse…
Que regalarse en definitiva no es quererse…
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos…
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo…
Que ayudar es poder alentar y apoyar…
Que adular no es apoyar…
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara…
Que las cosas cara a cara son honestas…
Que nadie es honesto porque no robe…
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo…
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte…
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente…
Que con los oídos se escucha…
Que cuesta ser sensible y no herirse…
Que herirse no es desangrarse…
Que para no ser heridos levantamos muros…
Que sería mejor construir puentes…
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve…
Que volver no implica retroceder…
Que retroceder también puede ser Avanzar…
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del Sol…
Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

Mario M.Benedetti..

domingo, 18 de enero de 2015

PENSAMIENTO

Cierto es que el recuerdo une a las personas, pero también las separa.  El recuerdo puede provocar una sonrisa, pero también una lágrima.  Parece que el recuerdo puede provocar del mismo modo felicidades y tristezas.  Así pues, ¿no seríamos más felices sin una memoria?  ¿No seríamos más felices cuan más ignorantes?
    El saber nos causa preocupación, pero qué bonito es el saber.  Cuánto nos aporta.  El saber, como la memoria, nos brinda felicidad y tristeza.
    Pero ¿no es feliz el disminuido psíquico que no es consciente de lo que le pasa e ignora incluso lo que ocurre a su alrededor?
Expongo dos ejemplos de la sociedad:
¿no es feliz el camionero que conduce su camión sin preocuparle mucho más?
¿Es, por el contrario, feliz un hombre de negocios y su necesidad  no sólo de ser, sino parecer, o en definitiva, aparentar?
Pero si hay una virtud, o, como estudiamos, una desgracia que aúna al hombre, ¿no es sino su ansia por saber?
¿Para qué queremos aprender,
para qué queremos progresar o avanzar
si realmente nada nos ha brindado más felicidad
de la que sentíamos en la antigüedad?
¿No es feliz un hombre o una mujer hasta que sabe que ha sido engañado/a por su progenitor?
Pero, en cambio, cuando desbubre la verdad se hunde en la miseria y tristeza , que aunque no la exteriorice, le afectará definitivemente en su existencia.
Quizás prefiramos renunciar a nuestra felicidad a cambio de saber, y yo digo que lo más importante es la felicidad